Partiendo del concepto tradicional y occidental que dice” la familia es un grupo de personas formado por individuos unidos, primordialmente, por relaciones de filiación o de pareja.” Siempre nos viene a la mente que cuando una pareja deciden unirse para vivir juntos, la sociedad asume que estas personas tendrán hijos, sean propios o adoptados, pero muchas veces por diferentes circunstancias esto no es así, de hecho, cada vez se ven más familias sin hijos en nuestra sociedad.

Podriamos dividir la familia sin hijos en dos grupos:

Familias que no tienen hijos, pero desean tenerlos, no han podido por diferentes circunstancias, tales como:

Y aquellas familias, que pudiendo tenerlos, no lo desean por:

Imagen: Pexels

¿Cómo viven las parejas sin hijos?

  • Viven de Alquiler (la mayoría de las veces)
  • Viven en la Ciudad
  • Buenos Salarios
  • Profesionales
  • Ahorran para su vejez
  • Les gusta viajar
  • Salir a cenar
  • Comprar las últimas tecnologías
  • Están a la moda

¿Son más felices las parejas sin hijos?

La felicidad es una actividad propia del hombre feliz. El hombre feliz vive y obra bien. El obrar sigue al ser, es feliz el individuo que persigue el fin adecuado, el bien soberano y conforma su actuación para alcanzar ese máximo bien. Cuanto más se acerca al bien supremo más feliz será puesto que ese bien es el que más conviene al individuo por su propia naturaleza. Por supuesto, en cuanto obrar, la felicidad es un hábito y no algo que nos cae del cielo, y como todo hábito se alcanza con esfuerzo y trabajo.

Dicho esto, podemos determinar que la decisión de tener o no tener hijos no nos hace felices o infelices, ya que como hemos visto la felicidad es un bien último al que nos empuja nuestra propia naturaleza. El hecho de tener o no tener hijos puede contribuir a nuestra felicidad en la medida en que la maternidad-paternidad forme parte de nuestra propia naturaleza y contribuya a alcanzar ese fin último que como individuos tenemos cada ser humano.

Hay personas que en sus planes de vida no existe la posibilidad de traer a este mundo más seres humanos, es una decisión que tal vez han tomado incluso antes de tener una pareja, por otro lado, hay personas que sueñan desde muy jóvenes en formar su propia familia y hasta hablan del número de hijos que desean tener.

Para estos individuos el tener hijos es parte fundamental de lo que son, de su naturaleza y un eslabón más en su consecución de la finalidad de su existencia.